Era una noche de jueves cuando cruzaste esa puerta, cuando tu presencia me hizo estremecer,
fue esa vez cuando lograste que mi pulso en falta absoluta de calma fuera incongruente con la expresión de mi rostro, fue esa noche cuando sentí clavada tu mirada, cuando tus ojos me decían todo y nada a la vez, cuando todo dentro de mi cabeza daba vueltas y trataba yo de controlar mis ansias, mis deseos, mi nerviosismo, mi dolor, mi felicidad. Esa noche antes de verte había transitado por la pereza, por el éxtasis, por lo irreal, por la añoranza, por los sueños adelantados, por el calor y por mas situaciones; aunque tu presencia no fue del todo premeditada por mi, pues si me llevo de la monotonía a la sorpresa, de la sorpresa al miedo, del miedo a la expectativa, de la expectativa al descubrimiento, del descubrimiento al deseo y del deseo a donde estoy ahora mismo.
Ya no quiero pensar en cuan diferente es lo nuestro porque siento enloquecer cada vez que imagina tu mirada clavandose en mi. La desesperacion no habita mas en mi, ahora es un pasado que deseo olvidar, ahora el éxtasis se desborda en mi al recordar la calidad de momentos que hemos hecho juntos, ahora la vida me pide que te espere, ahora escribo para contarme a mi persona lo que no le puedo decir frente al espejo, lo que no debo ocultar porque no me avergüenza, lo que no me mata y solo me hace sentir mas humano, lo mínimo que por ahora me mantiene en parte pensando en que haré el día de mañana. Esto que estoy viviendo es muy diferente a todo lo que había vivido porque .........................
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario